Ley 30490 y los centros para personas adultas mayores

Casi todo lo que puedes exigirle a un centro que cuida a una persona adulta mayor en el Perú tiene una misma raíz: la Ley N° 30490, Ley de la Persona Adulta Mayor. Es el marco que garantiza el ejercicio de los derechos de este grupo de población, y también la base sobre la que el MIMP acredita a los CEAPAM. Esta guía la explica en lenguaje humano —qué establece, cómo se reglamenta y qué cambia práctico introduce para las familias que evalúan un centro— sin pretender reemplazar el texto legal ni el asesoramiento jurídico.

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Qué es la Ley 30490

La Ley N° 30490 tiene por objeto establecer un marco normativo que garantice el ejercicio de los derechos de la persona adulta mayor, a fin de mejorar su calidad de vida. La ley contempla, en ese marco, aspectos como la atención integral, el cuidado y la protección familiar y social, y reconoce a las personas adultas mayores como sujetos prioritarios de la atención integral de salud.

La traducción familiar de todo eso es directa: la persona adulta mayor es una titular de derechos, no un objeto de cuidado. Las decisiones sobre su vida —y sobre un eventual ingreso a un centro— tienen que poder explicarse desde esa base, y las instituciones que la atienden existen dentro de un marco que las obliga.

El Reglamento y las normas que la operativizan

Toda ley de este tipo necesita normas que la pongan en marcha. El Reglamento de la Ley N° 30490 fue aprobado por Decreto Supremo N° 024-2021-MIMP, y el conjunto de normas legales relacionadas se consulta en las publicaciones oficiales del MIMP y del Congreso de la República en gob.pe.

En el terreno específico de los centros, el MIMP regula los CEAPAM mediante directivas vigentes que organizan su acreditación, supervisión y fiscalización — la Directiva N° 004-2025-MIMP es la vigente al día de esta guía. Cuando una familia verifica la acreditación de un CEAPAM, está verificando que esa cadena completa —ley, reglamento, directiva— se cumplió para ese centro.

La conexión con los CEAPAM

La ficha oficial del MIMP es explícita: la acreditación es el procedimiento con el que el ministerio garantiza que el CEAPAM cumple con los requisitos establecidos en la Ley N° 30490 y su Reglamento. Es decir, la ley no es un texto lejano — es el estándar concreto contra el cual el MIMP revisa a cada centro que se presenta a acreditación.

Para las familias, esa conexión tiene dos usos. Primero, da una vara objetiva para evaluar centros: los requisitos existen, están escritos y su cumplimiento lo verifica una autoridad. Segundo, da un punto de reclamo: si un centro que se dice CEAPAM no puede mostrar su acreditación, la pregunta "¿cumple entonces los requisitos de la Ley 30490?" no es retórica — y quien la responde es el MIMP.

Qué significa en la práctica, día a día

El marco de la ley se traduce en expectativas concretas que puedes llevar a cualquier visita o conversación con un centro:

  • La persona adulta mayor es protagonista de las decisiones que la afectan — incluida la de ingresar a un centro — en la medida de su capacidad.
  • La atención debe ser integral y considerar la salud, la alimentación, la higiene y la vida social, no solo el alojamiento.
  • El cuidado y la protección incluyen a la familia y a la comunidad, no terminan en la puerta del centro.
  • Los centros que operan bajo la figura CEAPAM responden a requisitos verificados por el MIMP, y su situación se puede consultar.

Límites honestos de esta guía

Esta guía explica el marco, no lo interpreta para tu caso concreto: si necesitas asesoramiento jurídico —por ejemplo, frente a un contrato dudoso o una situación de derechos— el profesional correspondiente es la vía. Y hay una distinción que conviene no perder: la Ley 30490 aplica a las personas adultas mayores en general, con y sin centro de por medio; los CEAPAM son una parte de ese mapa, no todo él. Muchas familias nunca necesitarán un CEAPAM y aun así están cubiertas por este marco.

Tampoco la ley fija precios de los centros ni coberturas automáticas: los costos de cada centro se consultan directamente, y eventuales apoyos —por ejemplo, lo que corresponda averiguar ante ESSALUD u otras entidades según la situación de cada persona— son conversaciones específicas con cada entidad.

Un último recordatorio de método: cuando una ley cambia, cambia el contenido de las verificaciones que se apoyan en ella. Por eso las guías de este lote citan sus fuentes oficiales con fecha de revisión, y la práctica recomendada al verificar un centro concreto es partir siempre de la norma vigente y de la información actual del MIMP — no de esta (ni ninguna) guía como fuente final.

Fuentes oficiales

Información revisada el

Este contenido es informativo. Los requisitos y programas públicos pueden cambiar; verificá siempre la información vigente en el organismo responsable.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es la Ley 30490?

Es la Ley de la Persona Adulta Mayor del Perú: un marco normativo que garantiza el ejercicio de los derechos de las personas adultas mayores, con atención integral, cuidado y protección familiar y social. Se consulta en las publicaciones oficiales en gob.pe — la página de normas del Congreso de la República la publica, y el MIMP difunde las normas relacionadas.

¿Cuál es el reglamento de la Ley 30490?

El Reglamento de la Ley N° 30490 fue aprobado por el Decreto Supremo N° 024-2021-MIMP. Para los CEAPAM, además, el MIMP emite directivas vigentes que regulan su acreditación, supervisión y fiscalización — la Directiva N° 004-2025-MIMP es la vigente al día de esta guía.

¿Qué tiene que ver la Ley 30490 con elegir un centro?

Es la base de la verificación: el MIMP acredita los CEAPAM verificando que cumplen los requisitos establecidos en esa ley y su reglamento. Cuando pides la acreditación de un centro —y la confirmas en la relación de CEAPAM acreditados del MIMP— estás verificando, al final de la cadena, el cumplimiento de la Ley 30490.

¿La ley dice cuánto cuesta un CEAPAM o una casa de reposo?

No. La Ley 30490 es un marco de derechos y de requisitos para los servicios; los costos de cada centro se consultan directamente con cada establecimiento, y eventuales apoyos —como lo que corresponda averiguar ante ESSALUD según la situación de cada persona— se conversan con las entidades correspondientes.